Desde un camino de tierra

El Sol estaba próximo a la línea del horizonte que las azoteas marcaban. Se comenzaba a sentir el aire frío del final del atardecer. Paseábamos por un parque lleno de niños. Los chicos subían y bajaban de las estructuras de madera mientras la perra blanca intentaba cogerlos. Todos reíamos. Si la felicidad existiera seguramente se asemejaría a un parque con niños mientras el Sol contaría que el colegio había terminado.

Anuncios

About this entry